Aunque las pruebas son una realidad inevitable, el hijo de Dios puede tener la certeza de que el Señor nunca abandona. En medio del dolor, Él renueva nuestra vida interior…
Aunque las pruebas son una realidad inevitable, el hijo de Dios puede tener la certeza de que el Señor nunca abandona. En medio del dolor, Él renueva nuestra vida interior…