El proceso del llamado comienza cuando Dios interviene en la vida de una persona y la invita a caminar con Él. ¿Cuántos de ustedes se acuerdan de cuando el Señor les llamó? ¿Cómo fue ese día, ese momento en que ocurrió?
Algunos recuerdan con claridad ese instante en que sus ojos espirituales fueron abiertos al leer la Escritura, oraron al Señor y nacieron de nuevo. Para otros, ha sido un proceso más paulatino, sin un momento exacto que puedan identificar.
Hay quienes crecieron en una familia cristiana y, aunque no recuerdan el momento preciso, saben que en algún punto reconocieron su condición de pecadores y aceptaron a Cristo como su Salvador. Otros sí pueden recordar una experiencia concreta: un día específico, un lugar, una decisión, una entrega total al Señor.
Hoy veremos cómo este proceso se refleja en la vida de Abraham, quien pasó de pagano a padre de la fe.
El contexto del llamado
(Génesis 11:27–32)
Aquí encontramos a Taré, padre de Abram (Abraham), quien tenía tres hijos: Abram, Nacor y Harán. Vivían en Ur de los caldeos y emprendieron camino hacia Canaán, pero se establecieron en Harán.
Cuando el relato avanza al capítulo 12, el enfoque cambia: ya no es Taré el protagonista, sino Abraham. El autor cierra narrativamente la historia de Taré, aunque aún vivía, para centrar la atención en el llamado divino.
Dios es el que llama
(Génesis 12:1)
“Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra…”
Dios toma la iniciativa. El llamado no nace del ser humano, sino de Dios.
Abraham recibe una orden clara:
- Dejar su tierra
- Dejar su parentela
- Dejar la casa de su padre
- Ir a una tierra desconocida
Abraham no discute, no cuestiona: obedece.
Una bendición abundante
(Génesis 12:2–3)
Dios no solo llama, también promete:
- “Haré de ti una nación grande”
- “Te bendeciré”
- “Engrandeceré tu nombre”
- “Serás bendición”
- “En ti serán benditas todas las familias de la tierra”
En estos versículos, la palabra bendición aparece repetidamente. Es una bendición múltiple, abundante y con alcance global.
Dimensiones de la bendición
1. Personal
Dios bendice directamente a Abraham.
2. Familiar y nacional
La bendición se extiende a su descendencia: el pueblo de Israel.
3. Universal
“En ti serán benditas todas las familias de la tierra”
El propósito de Dios siempre fue global.
(Gálatas 3:8)
La obediencia que adora
(Génesis 12:4–9)
Abraham obedece y camina hacia Canaán. En el trayecto:
- Pasa por Siquem
- Llega al encino de More
- Se establece cerca de Betel
- Avanza hacia el Neguev
En cada etapa, hace algo significativo:
Edifica altares a Jehová.
Esto representa:
- Un memorial
- Un reconocimiento de la presencia de Dios
- Una respuesta de adoración
La adoración, en este contexto, es obedecer, invocar y reconocer a Dios.
La tensión entre llamado y debilidad humana
(Génesis 12:10–20)
Aparece una situación crítica: hambre en la tierra.
Abraham desciende a Egipto. Allí, por miedo, le dice a Sarai que diga que es su hermana para proteger su vida.
Esto provoca:
- Que Faraón tome a Sarai
- Que Dios envíe plagas sobre su casa
- Que la verdad salga a la luz
Faraón confronta a Abraham y lo expulsa.
¿Qué vemos aquí?
- Abraham es un hombre de fe… pero también con temor
- Hay una tensión real entre obediencia y debilidad
- Dios interviene soberanamente
Un proceso de transformación
La vida de Abraham no fue perfecta. Fue un proceso:
- Obedeció
- Falló
- Aprendió
- Creció
Más adelante, cuando enfrenta la prueba de ofrecer a Isaac, muestra una fe madura.
Aplicaciones para nosotros
- Dios sigue llamando hoy
- La obediencia es clave
- La adoración nace de la relación con Dios
- Hay gracia en medio del proceso
- No somos perfectos, pero caminamos con Él
Debemos mirar con misericordia:
- A nosotros mismos
- A otros creyentes
- A nuevos convertidos
La vida cristiana es un proceso de santificación.
Una bendición para bendecir
La bendición que Dios dio a Abraham no era solo para él.
Era para:
- Su familia
- Su nación
- Todas las familias de la tierra
Ahí entramos nosotros.
Este artículo forma parte del contenido formativo de la
Iglesia Asamblea de Dios Las Condes .


Leave a Comment