Jesucristo es Dios: La gloria revelada en Juan

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Jesucristo es Dios: La gloria revelada en Juan
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Jesucristo es Dios, y esta verdad se revela con profundidad en la oración que encontramos en (Juan 17:1-5), donde el Señor, antes de ir a la cruz, levanta sus ojos al cielo y habla con el Padre. Esta revelación no solo declara quién es Cristo, sino que también responde a una de las preguntas más profundas del ser humano: ¿para qué vivimos?

Cuántos de nosotros nos hemos preguntado: ¿para qué vivo?, ¿cuál es el propósito de mi vida?, ¿qué le da sentido a lo que hago cada día? Aun siendo cristianos, estas preguntas siguen apareciendo. Y es precisamente aquí donde esta verdad cobra sentido: si Jesucristo es Dios, entonces Él no solo revela al Padre, sino que también da dirección, propósito y significado a nuestra existencia.

En momentos de crisis, cuando todo se remueve, somos llevados a detenernos y reconsiderar lo verdaderamente importante. Así como aquel joven que, tras una experiencia dolorosa, dejó de mirar el mundo como antes y comenzó a anhelar la venida del Señor, encontrando en Él el verdadero propósito.


La oración de Jesús y la gloria de Dios

En (Juan 17:1-5), Jesús ora en tres direcciones: por sí mismo, por sus discípulos y por quienes creerían en Él. En esta sección inicial, vemos un diálogo profundo entre el Hijo y el Padre.

La palabra gloria aparece repetidamente, marcando el eje central del pasaje. No es casualidad: el texto revela la relación entre la gloria del Padre y la gloria del Hijo.

A lo largo del Evangelio de Juan, esta gloria se menciona múltiples veces. Jesús habla de la gloria del Padre, de su propia gloria y de una gloria compartida, donde el Padre glorifica al Hijo y el Hijo glorifica al Padre.


Jesucristo es eterno

Uno de los primeros énfasis del texto es que Jesús es eterno. En (Juan 17:5), Él declara que existía con el Padre antes de la creación del mundo.

Esto afirma que Jesucristo no fue creado, sino que ha existido eternamente. Tal como se expresa en (Juan 1:1-3), el Verbo era Dios, y todo fue hecho por medio de Él.


Jesucristo es Dios encarnado

En (Juan 17:4), Jesús afirma haber cumplido la obra que el Padre le encomendó. Su venida al mundo tuvo un propósito claro: glorificar al Padre.

Esto se conecta con (Filipenses 2:6-8), donde se describe cómo Cristo, siendo Dios, tomó forma de siervo y se hizo hombre.

Jesús revela al Padre. A través de Él conocemos el carácter de Dios: su amor, su justicia y su verdad.


Jesucristo es glorificado en la cruz

Cuando Jesús dice “glorifica a tu Hijo” (Juan 17:1), está anticipando la cruz.

Aunque la cruz fue un acto de sufrimiento extremo, en ella se manifiesta la gloria de Dios. Allí Cristo obedece plenamente al Padre, y por medio de esa obediencia trae salvación.

La cruz, entonces, no solo es dolor, sino también gloria: gloria para el Hijo y gloria para el Padre.


El único camino al Padre

Jesús declara en (Juan 14:6) que Él es el camino, la verdad y la vida, y que nadie viene al Padre sino por Él.

Esto establece que no hay otro medio para llegar a Dios. El Padre se revela a través del Hijo, y el Hijo es quien nos conduce a Él.


El propósito de nuestra vida

Si Jesús vivió para glorificar al Padre, entonces nuestra vida también encuentra sentido en ese mismo propósito.

Todo lo que hacemos —familia, trabajo, decisiones diarias— está llamado a reflejar la gloria de Dios.

Quizás hoy te preguntas cuál es el motor de tu vida. Tal vez has intentado encontrar propósito en distintas cosas sin lograr satisfacción. Pero Dios llama a vivir para Su gloria.


El evangelio: un mensaje glorioso

El evangelio es glorioso porque revela el amor de Dios al enviar a su Hijo (Juan 3:16).

No existe otro mensaje como este: Dios mismo viene al mundo en Jesucristo para rescatar a la humanidad.

Este es el mensaje que transforma vidas y da propósito eterno.


Para más información, puedes visitar
Iglesia Asamblea de Dios Las Condes .


Jesucristo es Dios, y esta verdad no solo define quién es Él, sino también por qué vivimos: para glorificar al Padre, así como el Hijo lo hizo.

Autor

  • Pastor Iglesia Asamblea de Dios Las Condes
    Fabián Tobar es chileno y se desempeñó por años como director de la organización misionera Operación Movilización en Chile, OM. Actualmente está cursando una Maestría en Estudios Teológicos y Ministerios en el Seminario Fuller.